Martes, 12 de septiembre de 2006
Qu? placer cuando, muchos a?os despu?s, vuelves a encontrarte con personas de las cuales no sab?as nada. Es indescriptible esa sensaci?n de familiaridad. Esa proximidad que sientes al lado de esos seres que cre?as desaparecidos para siempre. La semana pasada estrenaron Clerks II, una nueva comedia desfasada de un director tan irregular como descarado. El a?o 1994, Kevin Smith decidi? llevar al cine una parte de su propia vida en Red Bank, una peque?a ciudad sin importancia de el estado de Nueva Jersey, al norte de la Gran Manzana. La pel?cula agit? una industria altamente necesitada de pel?culas independientes sin tapujos y, desde luego, fundament? el nacimiento de una generaci?n de ?cidos cr?ticos del mundo que ir?a siguiendo la trayectoria de Smith con un inter?s desigual.
Sea como fuere, y pasados t?tulos m?s o menos comerciales, Smith ha vuelto a sus or?genes para aporrearnos con chistes grotescos, situaciones surrealistas y un humor tan duro que ha recobrado parte del cr?dito perdido en experiencias tan olvidables como Jersey Girl.
Me trae sin cuidado si Clerks II es o no es una buena pel?cula. Me importa un pepino si est? bien o mal rodada. Me la suda si Clerks II quedar? para la posteridad f?lmica de la industria americana. Clerks II es un pu?etazo en la cara de ese Hollywood que tanto admira el propio Smith. Los personajes de Clerks II vuelven a ser salvajes, los di?logos vuelven a querer romper con cualquier m?nima convenci?n y, por si fuera poco, la pel?cula profundiza en unos protagonistas que, por primera vez, van m?s all? sin dejar de ser ellos mismos.
La pel?cula puede ser una muestra de madurez o una exhibici?n de evoluci?n a trav?s de la edad de un hombre. Quiz?s s?. Pero quiz?s tambi?n eso es lo de menos. Randall y Dante acaban como empezaron hace 12 a?os. Randall y Dante maduran, quiz?s s?, pero al igual que Kevin Smith su madurez no arrastra la locura demencial que les hizo tal como son.
Por otro lado, Clerks II demuestra que se pueden hacer comedias rom?nticas sin la necesidad de tener que amuermar al p?blico a los 20 minutos de empezar. El az?car es lo de menos en esta pel?cula y, a pesar de ello, es una excepcional muestra de film tierno. El amor est? constantemente presente, en todo momento y en todas y cada una de las formas que puede tener. El amor acompa?ado, claro, del sexo. Un sexo sucio y brillante que lo impregna todo hasta llenar la pantalla de la exhibici?n m?s evidente del amor.
Quiz?s al igual que sus personajes Kevin Smith deber?a mantener sus ra?ces. Seguramente Smith recuperar?a parte del cr?dito perdido si se convenciera, de una vez por todas, de la necesidad de volver a ser aquel majadero de Red Bank que no se cortaba cuando hablaba. Seguramente el humor f?cil y el amor hortera de Hollywood han colapsado la m?quina de escribir de Smith. Seguramente esta pel?cula nos permita recordar, de una manera clara, que ese realizador de New Jersey es un genio que aparece de vez en cuando.
?Smith, no te muevas de Red Bank!
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Que te sirvan no significa que les gustes.
Publicado por SmileCheshire @ 20:17