Viernes, 09 de marzo de 2007
Lamentablemente es casi una quimera conseguir que aquella película que se lleva el Óscar sea un film, como mínimo, digno de ver con cierto entusiasmo. Afortunadamente este años creo que los miembros de la Academia americana han dado en el clavo premiando a lo que es, seguramente, una de las películas más maravillosas de los últimos años The Departed. Un film de Martin Scorsese que permite al maestro volver por la puerta grande y, por fin, llevarse su Óscar a mejor director.

The Departed es una historia intensa y sorprendente que ilumina un género que, a pesar de las distintas agresiones que ha sufrido, sigue gozando de un vigor fascinante: las películas sobre la Mafia. De hecho, y sin lugar a dudas, el propio género sería algo muy distinto si la mirada de Scorsese no se hubiera posado sobre él en más de una ocasión. Desde la maravillosa Goodfellas a Casino, seguramente una de las películas más espectaculares que ha dirigido Scorsese hasta la fecha.

Asumiendo que las comparaciones son odiosas, The Departed es una película única en la trayectoria de Scorsese. La narración es vertiginosa y absolutamente clara en su planteamiento. La interpretación de los actores es prodigiosa y, además, el montaje no sólo imprime un ritmo frenético si no que se convierte en una pieza clava para desarrollar la trama. Pero The Departed tiene algo más. Tiene una realización que encumbra a Scorsese no sólo como un director de cine maravilloso, si no absolutamente moderno.

La acción está fotografiada con una precisión maravillosa y no hay ni un solo plano que esté elegido sin una intención muy concreta. Las escenas de violencia tienen una fuerza enorme y las cámaras bailan al ritmo que marca Scorsese con una agilidad sorprendente.

The Departed es una película contundente y dura. Una cinta de intriga absolutamente moderna y ágil, dirigida por uno de los directores más clásicos de la industria americana.
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Publicado por SmileCheshire @ 1:07