Mi?rcoles, 21 de noviembre de 2007
Gran peliculón lo último de David Cronenberg. Un cuento de Navidad distinto, violento y enmarcado en el oscuro universo del crimen organizado ruso en Londres. Una mezcla poco frecuente que no distrae en absoluto de lo verdaderamente importante de la película: la psicología humana. Parece una frase sacada de un artículo pedante de Cahiers du Cinéma pero, en este caso, me permito el recurso porque la película lo merece.

Ante todo destacan las interpretaciones, que bordean la excelencia en alguna ocasión. Mención especial para Viggo Mortensen que empieza a hacernos olvidar, afortunadamente, que un día fue Aragorn en El Señor de los Anillos. No porque la película estuviera mal, sino porque es el papel que le ha permitido menos recursos de cuantos ha hecho.

La película se sumerge en el mundo de la mafia, con sus códigos, con sus tics, con su terrible violencia, pero nada de eso es tan importante como el proceso de entender, captar y conocer cómo funcionan los cerebros de todos los personajes que transitan por el film. La mafia está gozando de una buena temporada por lo que respecta al cine. Después de “Infiltrados” de Scorsese, ahora llega esta bomba de Cronenberg que, seguro, no te deja indiferente.

Caso aparte merecen Los Soprano, que este año han finalizado lo que, seguramente, ha sido la mejor producción para televisión de todos los tiempos. Ala, ya lo he dicho.

Película excelente y muy recomendable.
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Tags: mafia, cine, Rusia, Londres

Publicado por SmileCheshire @ 12:03