Mi?rcoles, 06 de febrero de 2008
Cuando Reb Yanquel, quien era muy pobre y viv?a en una aldea de Polonia, tuvo que pagarle la renta al due?o de su casa, se vi? muy afligido. No sab?a qu? hacer y de d?nde sacar el dinero. Tem?a que el propietario lo mandase a la c?rcel y que su fam1l1a pasar?a hambre. En su desesperaci?n, fue a ver al Rebe de Kotzk, en la ciudad vecina. Al llegar all?, le dijo:

"Rebe, tengo que pagar la renta anual y el dinero no me alcanza. ?Qu? puedo hacer?"

El Rebe pensaba y pensaba hasta que le dijo:

"Compra cualquier cosa que te ofrezcan en venta. Y Dios te ayudar?. Excepto objetos robados, naturalmente."

Reb Y?nquel se fue directamente donde el arrendador, para preguntarle si ten?a algo que vender. Cuando lleg?, hab?a una gran fiesta, y ?ste se encontraba en el jard?n rodeado de sus invitados. El due?o de la casa, al verlo, lo llam?, pero Yanquel se sinti? inc?modo y quiso retirarse.

El due?o de la casa, que quer?a burlarse de Yanquel, le pidi? que se acercase y le dijo:

"Yanquel, ven ac?. Quiero hacer negocios contigo."

Mientras le gui?aba el ojo a sus invitados.

"Pues, pues... quer?a preguntarle si ten?a algo para vender" ?titube? Yanquel.

"?Claro que s?! Te vender? el viento."

En este momento todos los invitados que estaban rode?ndolos, comenzaron a re?r. Yanquel, muy avergonzado, le pregunt? al due?o de la casa, cu?nto costaba el viento; y ?l le respondi?:

"Es una ganga para ti. Tan s?lo cien denarios."

Yanquel. que sab?a que s?lo pretend?a burlarse de ?l. prest? atenci?n a las palabras de su apreciado Rebe. As?, decidi? tratar el asunto como cualquier otro negocio.

"Bien, se?or. ?Cu?les son las condiciones de pago?" - pregunt? Yanquel.

"Es muy simple: entre hoy y ma?ana, debes pagarme cinco denarios; y antes de cumplirse un a?o, los otro noventa y cinco."

"?Firmaremos alg?n contrato?" - pregunt? Yanquel.

"Por supuesto" - le contest? el due?o.

Llamaron a su escribano y le orden? que redactase el contrato d?nde deb?a decir que Zygmunt Polski le vend?a al Jud?o Yanquel Rabinovich el viento por un plazo de diez a?os, contra pago de cien denarios anuales. Ambos firmaron el documento, y. sin tomar en cuenta las insistentes burlas de los invitados, Yanquel se retir? con respetuosos saludos.

Al llegar a su casa, le cont? a su mujer lo sucedido. Ella pens? que se hab?a vuelto loco su marido, pero ?l le explic? que hab?a seguido el consejo del sabio Rebe.

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Al d?a siguiente, Yanquel salt? de su cama con una idea maravillosa: decidi? ir a reclamar la renta por el uso de su viento, pues ?l era el nuevo due?o, y todos los molinos que hab?a en las propiedades vecinas, usaban el viento.

Tremenda sorpresa para los mol1neros. Les mostr? el contrato y no pas? mucho tiempo hasta que Reb Yanquel pudo pagar los cien denarios por el viento y la renta anual de su casa. As?, esta vez el polaco rico ya no pudo burlarse de ?l.

El que r?e ?ltimo, r?e mejor.
Publicado por SmileCheshire @ 1:37