Viernes, 11 de abril de 2008

El deporte, muchas veces,da una lección filosófica y casi ética a los espectadores. A los que lo vemosdesde lejos. La superación, la competitividad, la lucha. Son conceptos que sevuelven absolutamente reales cuando los ves reflejados en la mirada de unfutbolista o en los labios apretados de un boxeador justo antes de golpear.Pero hay un término, un concepto, una esencia que cuando reluce convierte enoscuras todas las anteriores: la constancia.


Lo que viene a ser norendirse, no desfallecer, no dejar de correr con la convicción de que nada estáperdido. Como cuando Ballesteros ganó el British Open golpeando la pelota desdeel aparcamiento del campo. Esta semana, afortunadamente para aquellos quecreemos en la épica del deporte, hemos tenido 2 casos formidables. Por un lado elLiverpool y el Arsenal, dos de los equipos con más carisma del mundo, lucharonsin cuartel el pasado martes para clasificarse para las semifinales de laChampions League. No se rindieron, corrieron sin mirar atrás, y rompieron elpartido cuando parecía que todo estaba sentenciado.


Pero seguramente, el casomás clamoroso sucedió el jueves. El Getafe, un equipo que concentra en sí mismotoda la épica de los equipos pequeños que llegan a algún lado, chocófrontalmente contra la verdadera épica, la victoria en mayúsculas que sólo estáal alcance de esos equipos históricos en la sangre de los cuales corre un espírituespecial.


El Bayern arrancó alGetafe de su sueño y lo hizo de la forma más dolorosa. Imponiendo su propia épicaa la de su oponente.


Publicado por SmileCheshire @ 18:39

La perfección plástica es algo inabastable, indefinible y, por definición, inconcreto. Puede estar entre las palabras escogidas por Dickens, entre los versos de François Villon o en la luz pintada por Vermeer.

La perfección puede aparecer en la mano derecha de la profetisa Ana de Rembrandt o en las metáforas de Dante.

Aunque, a veces, la perfección es, simplemente, el movimiento harmónico de un atleta.


Publicado por SmileCheshire @ 12:26
Domingo, 06 de abril de 2008

A veces no es necesariograndes textos ni explicaciones rebuscadas. No hace falta explicar lo que es lainflación o como las guerras incrementan los beneficios de las grandesempresas. El mundo es un lugar complejo donde se pisan y se debaten interesesmuy diversos. Pero sólo para nosotros.

Al margen de todoestán los que mandan. No el alcalde de Londres ni el primer ministro español, sino los que, años después del final oficial de la guerra fría, siguencortando el bacalao. Unos de manera evidente y los otros de forma mucho menosllamativa. Al fin y al cabo, si la guerra fría ha sido realmente zanjada, ¿a quéviene la reciente discusión entre los Estados Unidos y Rusia sobre laposibilidad de implantar un escudo anti-misíles en Europa?

A pesar de tener un Europor las nubes, un crecimiento envidiable, una industria eficaz, una sociedaddel bienestar eficiente, una agencia espacial potente y una ampliación demercados estratosférica, observad atentamente quien sale en la foto. Los desiempre. Los que mandan. Los líderes.


Bush y Putin

Publicado por SmileCheshire @ 1:16
Martes, 01 de abril de 2008