S?bado, 01 de noviembre de 2008

Con demasiada ligereza se habla, día sí y día también, de algo tan complejo como la guerra. No deberíamos hablar de los soldados que luchan batallas en cualquier rincón del mundo sin entender lo que significa que, cada uno de ellos, sea un ser humano completo. Ni en Irak ni en Georgia, los soldados son analizados nunca, sólo las decisiones de sus superiores.

En una taberna, durante la Primera Guerra Mundial, unos soldados franceses sedientos de violencia gritan ante la aparición de una chica alemana y, por lo tanto, enemiga en ese conflicto. Es un fragmento meridianamente claro de Senderos de Gloria de Kubrick.

Paths of glory. 1957. Stanley Kubrick. MGM.


Publicado por SmileCheshire @ 17:58