Jueves, 18 de diciembre de 2008

Maldita sea. Nos ha dejado Casavella. ¿Quién le habrá llamado desde el otro lado que pueda justificar tamaña pérdida? ¿Quién quiere leer a Casavella allá lejos, que nos ha mutilado? Maldita sea.

Se va con 45 años y unas expectativas de crecimiento literario impresionantes. Se va con 5 libros y una trilogía. Se va sin contarnos el secreto de las fiestas ni qué demonios sabía sobre los vampiros. Se va con un triunfo que celebraremos el día del Watusi. Cada año, sin olvidarnos nunca. Maldita sea.

La gente que todavía confiaba en la literatura, en el hecho diferencial de los escritores de Barcelona, en el sencillo arte de plasmar la vida en las páginas de un libro, se quedan huérfanas. Nos lega su obra, se esfuma lo que podría haber sido. Maldita sea, otra vez.

Olvidaos de todo lo que vais a oír sobre él. Ignorad los recortes de prensa y los breves en las noticias. Obviad las frases lanzadas al vuelo por periodistas que nada entienden. Huid de aquellos que hablarán sin haber leído. Él ya nos contó lo que quería decir.  

Casavella se ha ido y nos recuerda aquello que ya nos había dicho. Casavella nos abandona a nuestra suerte y nos dice: “todo es terrible, pero nada es serio. Nada es blanco o negro, porque todo es blanco y negro”.


Publicado por SmileCheshire @ 0:46